EL LIBRE ALBEDRÍO

 



EL LIBRE ALBEDRÍO

 

Para poder hacer un análisis o comparación partiremos de la siguiente pregunta y en consiguiente definiremos como cada autor y ciencia entienden el concepto de libre albedrío.

¿Qué vendría siendo el libre albedrío y como se entiende desde diferentes perspectivas, hablando ya desde Santa Hildegarda de Bingen, San Agustín y además desde la Neurociencia?

1. Santa Hildegarda de Bingen: Como mística medieval, hablaba del libre albedrío ubicándolo en un contexto de la voluntad divina y enmarcaba dentro de esta la obediencia humana a esta voluntad. Ella creía en la capacidad del ser humano para poder elegir el obedecer o desobedecer a Dios, pero siempre dentro del marco de la divinidad

2. San Agustín: Él abordó el libre albedrío desde una perspectiva completamente cristiana, en la cual argumentaba que nosotros los seres humanos tenemos la libertad para elegir entre una dualidad, en este caso el bien y el mal, Donde esta libertad se encuentra limitada por el pecado original. Para San Agustín, la gracia divina es directamente necesaria para que el libre albedrío humano pueda inclinarse hacia el bien.

3. Neurociencia: En la neurociencia el libre albedrío se cuestiona en cuanto que la influencia del cerebro y las estructuras neurales del mismo pueden influir en la toma de decisiones. Algunos estudios nos sugieren que nuestras decisiones pueden ser determinadas por procesos cerebrales ajenos a lo que entendemos por libre albedrío y llevándose a cabo antes de que seamos conscientes de ellas, lo que intrínsecamente nos hace plantearnos dudas sobre la existencia de un libre albedrío en el sentido tradicional.

Nos preguntamos entonces, el hecho de si existe o no “el libre albedrío” en nosotros los seres humanos y en lo personal digo que es complejo dar una respuesta positiva o negativa a la pregunta y así mismo esto da para que quede sujeta a cuestionamiento y debate, incluso habiendo analizado las anteriores perspectivas desde las cuales se abordar concepto como tal.

 

Entonces, basándonos en los anteriores análisis ya expuestos y a modo de respuesta personal, diría que el libre albedrío existe en la vida de una persona en la medida en que sus decisiones no estén interceptadas o truncadas por algún aspecto, ya sea dogmático o de la mente, considero que tanto el ámbito religioso (Santa Hildegarda, San Agustín) o el neurocientífico abordan este concepto desde aspectos contrarios y diferentes el uno del otro, diría yo que si lo vemos desde un concepto netamente filosófico que no busque un bando, o un lado al cual ir fuera del personal, entonces y solo entonces el hombre puede tener un “libre albedrío”.

 

¿Qué quiere decir entonces todo lo que dije anteriormente? Básicamente que el libre albedrió de una persona tiene que ser completamente ajeno a un dogma religioso o un aspecto científico, podría definirlo como un conocimiento a priori explicándolo desde la filosofía de Kant, una capacidad o conocimiento que ya está; incluso antes de que el ser humano incorpore en si las experiencias que le da el mundo mientras se mueve dentro de él.


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